Espíritu: La parte inmaterial del ser humano, a la que se le atribuye la capacidad de sentir y pensar.

Enxebre: Auténtico, puro, genuino.

Pau Alonso sobre Espíritu Enxebre

¿Qué es Espíritu Enxebre?

Espíritu Enxebre es un proyecto personal creado con mucho cariño y esfuerzo, algo que tengo dentro desde hace años y que ahora (¡por fin!) ocupa el espacio que le corresponde. A mí me gusta hacer las cosas despacito, sin prisas, sin muchas expectativas, disfrutando del camino… y esa filosofía es aplicable también a este proyecto, que irá llenándose de vivencias y reflexiones a medida que me nazcan las palabras.

Una mañana en el instituto, en clase de filosofía (no recuerdo el nombre del profesor), escuché por primera vez la palabra Antropología. Aquel hombre apasionado por el estudio de las culturas nos propuso la lectura del conocidísimo libro de Marvin Harris «Vacas, cerdos, guerras y brujas«, algo que supondría un antes y un después en mi breve historia personal. Nunca había sentido tanta curiosidad por algo.

Con los años esa semillita fue creciendo (¡gracias profe de filosofía! ¿Será posible que no me acuerde de su nombre?) hasta convertirse en una pasión. En Espíritu Enxebre escribiré sobre Antropología Cultural, entre otras cosas.

 

motivaciones de Pau Alonso en Espíritu Enxebre.

 Estas son mis motivaciones a día de hoy

  • Me encanta escribir.
  • Creo que el autoconocimiento es fundamental para disfrutar de una vida plena.
  • Hay tantas culturas, países y personas que me gustaría conocer…
  • No me interesan las cosas materiales: no tengo hipoteca ni coche ni demasiados objetos. Y cuanto menos tengo, mejor me siento.
  • Lo que más me pone es una buena conversación.
  • Intento respetar profundamente a las personas y sus circunstancias.
  • El amor en todas sus formas es mi gasolina.
  • Intento cuidar el medioambiente y a todos los seres vivos.
  • Me gustan los cambios y los retos.

Eso sí, te advierto que estas pinceladas sobre mí pueden sufrir modificaciones en cualquier momento, ¿acaso no estamos en continuo cambio?

Cuando era adolescente tenía un ritual secreto con mi amiga Pachi, creo que lo mantuvimos durante 2 o 3 años. Escribíamos en un papel qué cosas no haríamos jamás y cuáles sí nos gustaría hacer (o algo parecido, seguro que Pachi se acuerda mucho mejor que yo), y lo guardábamos a buen recaudo hasta el año siguiente. Yo estaba convencida de que jamás me pondría pantalones apretados, por ejemplo.

Ya os podéis imaginar cuánto duraban aquellas certezas.