Kenia y los masai

El primer game drive en Masai Mara fue el más impactante para mí, una especie de rito bautismal. Cientos de kilómetros de sabana, complicados caminos de tierra, animales salvajes en su hábitat natural… Ver a elefantes, leones, cebras, leopardos, jirafas, hipopótamos y un laaargo etcétera de seres salvajes y libres a unos metros de ti es una experiencia que no se borra de las retinas.

Los pobres se acaban acostumbrando a la estupidez humana. Los flashes y las carreras de 4×4 para ofrecer a los turistas la mejor perspectiva para la foto son el pan de cada día en Masai Mara, el parque natural más grande de Kenia. “Efectos colaterales” del safari fotográfico aparte, el país africano ofrece al viajero una riqueza faunística y cultural digna de ser visitada al menos una vez en la vida.

 

 

Safari en bicicleta y safari a pie

Dejamos el río Mara y nos dirigimos hacia el norte. A medida que pasaban las horas en carretera el paisaje cambiaba radicalmente, de la aridez y sequía del sur pasamos a un verdor lleno de vida que parecía contagiar la alegría a sus gentes. Visitamos Nakuru y Naivasha buscando una experiencia diferente y más auténtica: queríamos hacer un safari en bicicleta y otro caminando.

Una de las mejores decisiones del viaje, sin duda. Y eso que nos llevamos algún pequeño susto… en la isla Crescent, donde hicimos el safari a pie acompañadas del guarda, tuvimos que subirnos a un árbol ante la sospechosa mirada de un grupo de búfalos. Me temblaban tanto las piernas que casi me caigo del árbol. Por suerte el guarda hizo una serie de sonidos y movimientos que dispersaron a la manada en cuestión de minutos.

Acabamos la ruta en el parque natural Amboseli, a los pies del majestuoso monte Kilimanjaro.

 

Foto subidas al árbol, isla Crescend

 

La sencillez de los masai 

Aunque en algún momento de la tarde uno de los hombres del poblado quiso cambiarme 10 vacas por mi amiga Samanta, el pueblo masai nos brindó una hermosa y predecible acogida. Comenzaron con la danza de bienvenida de los jóvenes varones masai, también utilizada como celebración cuando se caza al león. A continuación el elegido nos contó cómo viven (a grandes rasgos), dando paso a lo más interesante de la visita para mí: un tiempito para hablar con algún integrante del clan y visitar su hogar.

De ese encuentro aprendimos:

  • Antes tenían unas 300 vacas (el animal que los sustenta), pero como consecuencia de la sequía brutal que arrasa el sur de Kenia ahora no tienen más que 150 y están famélicas.
  • Los masai se casan con los clanes vecinos, nunca dentro del propio clan. Para que se celebre el matrimonio debe haber una dote de parte de la familia del novio: 10 vacas o, en su defecto, una hermana casadera.
  • Los hombres se casan a los 19-20 años y las mujeres a los 15-16. Los masai pueden tener una, dos o más mujeres siempre que puedan permitírselo.
  • Los masai elaboran una bebida a base de leche y excrementos de elefante. Hierven la caca para reutilizar las diferentes hierbas ingeridas por el animal. Este remedio se utiliza fundamentalmente con bebés, embarazadas o enfermos de malaria.
  • Como os comentaba antes, nuestro interlocutor quería darme 10 vacas para casarse con Samanta, pero finalmente el trato no salió adelante… no se me ocurría cómo transportar las vacas hasta Huesca.

Nuestro amigo decía que su vida era sencilla, simple, no como la nuestra. Y lo decía como algo negativo. ¿Pero acaso nosotras, que vivimos ocupándonos y gastando dinero que ganamos con tiempo, no somos las que tendríamos que aprender de él? ¿No es la sencillez una de las claves de la felicidad?

 

 

El pueblo masai, conocido por sus tejidos rojos y por la capacidad de sus varones jóvenes para el salto vertical, se encuentra en una situación muy delicada. La sequía que azota el sur de Kenia desde hace años está poniendo en peligro la salud del ganado y, como consecuencia directa, el futuro de la comunidad.

Ruta por la Kenia más salvaje
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2 pensamientos en “Ruta por la Kenia más salvaje

  • 19 septiembre, 2017 a las 23:52
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    Así que no me dejaste con nuestro amigo masai por una cuestión de logística… Has contado alguna aventura pero vivimos muchas más. Fue un viaje mágico, intrépido y emocionante. Me encanta haberlo compartido contigo. Mucha suerte en el camino. Un abrazo y un beso enormes.

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    • 20 septiembre, 2017 a las 15:11
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      jajajaj! Así es, el principal obstáculo para la celebración de tu matrimonio fue la logística con las vacas. Con lo feliz que se te veía en aquellas tierras… una pena 😉

      Responder

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